Lanzarote en 3 rutas: los itinerarios clave para descubrir la isla volcánica.
Lanzarote, la joya volcánica del archipiélago canario, vive un momento estelar en sus cifras de visitantes gracias a un modelo turístico único que fusiona naturaleza, arte y sostenibilidad. Los viajeros que recorren la isla pueden adentrarse en tres grandes itinerarios principales que abarcan desde mares de lava hasta paraísos costeros.
Ruta del Sur (Timanfaya, El Golfo, Papagayo), Ruta del Norte (Jameos del Agua, Cueva de los Verdes, Mirador del Río) y Ruta del Centro (La Geria, Teguise, Fundación César Manrique)
La Ruta de los Volcanes y la Costa Suroeste
El viaje al corazón del fuego comienza en el imponente Parque Nacional de Timanfaya. En este espacio protegido, famoso por sus cráteres y el fenómeno geotérmico, los visitantes pueden realizar la "Ruta de los Volcanes" en autobús, recorriendo un paisaje lunar que se formó durante las erupciones del siglo XVIII. A pocos kilómetros, la costa suroeste ofrece un espectáculo de contrastes donde la lava golpea el mar en Los Hervideros. El itinerario continúa hacia el pequeño pueblo pesquero de El Golfo, famoso por el Charco de los Clicos, una laguna de un verde esmeralda intenso. El día suele culminar dándose un chapuzón en las doradas Playas de Papagayo, ubicadas en el sur de la isla.
Para quienes buscan una aventura activa, el senderismo permite caminar directamente sobre los campos de lava, con el Volcán del Cuervo o la Caldera Blanca como paradas estrella para adentrarse en sus cráteres.
La Senda de los Jameos y los Miradores del Norte
El norte de la isla alberga la icónica huella del artista local César Manrique. La ruta comienza en el tubo volcánico de la Cueva de los Verdes, donde los visitantes descienden a las profundidades de la tierra para descubrir una joya geológica y sonora. A escasos metros se encuentran los Jameos del Agua, un centro turístico natural creado en el interior de un túnel volcánico derrumbado que alberga un auditorio subterráneo y un lago interior.
La ruta asciende hacia el acantilado de Famara para llegar al Mirador del Río, una obra maestra arquitectónica que ofrece vistas panorámicas espectaculares del Archipiélago Chinijo y la Isla de La Graciosa. En esta misma zona se encuentra el Jardín de Cactus, un antiguo rofeal reconvertido en un jardín botánico con más de 4.500 ejemplares de plantas crasas.
Tradición, Arquitectura y Enoturismo
El centro de Lanzarote invita a un viaje más sosegado a través de sus pueblos y paisajes agrícolas. La ruta de La Geria es de visita obligada, famosa por su paisaje agrario único donde los viñedos crecen en hoyos cónicos de ceniza volcánica protegidos por pequeños muros de piedra (socos). Es el lugar perfecto para degustar los vinos de la Denominación de Origen local en bodegas tradicionales.
Muy cerca destaca la Fundación César Manrique, construida sobre burbujas volcánicas naturales que demuestran la comunión entre el arte y la naturaleza. El recorrido cultural suele incluir una parada en la Villa de Teguise, la antigua capital de la isla, repleta de arquitectura colonial, palacios señoriales y un concurrido mercadillo dominical.
Naturaleza
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